miércoles, 27 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
HISTORIA DE ROMA
Son muchas las páginas que encontramos en internet que tratan sobre el mundo clásico. Hoy he conocido otra que, de manera muy intuitiva, ofrece una visión bastante clara de lo que fue la Civilización Romana: Historia de Roma. En ella se hace un ampli
o repaso a través de la historia de la Roma Monárquica, Republicana e Imperial.Pero, además, ofrece un recurso más que es muy interesante, sobre todo para aquel que desee conocer Roma y empaparse de toda su cultura: una guia de Roma, que recorre toda la historia de Roma, desde sus orígenes hasta el s. XX.
sábado, 2 de octubre de 2010
domingo, 19 de septiembre de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
Sobre la importancia del latín y el griego, por Jaime Siles, presidente de la SEEC
Al alumno que no conoce griego ni latín “se le priva de una mecánica mental importante como es el conocimiento del lenguaje; la representación de la realidad; la capacidad expresiva, retórica y dialéctica; la posible discusión dialógica, que en una democracia es fundamental. Y se le priva, asimismo, de todos los referentes que han formado la cultura universal, desde la mitología clásica hasta las ideas políticas mismas que nos han hecho llegar hasta donde estamos.”
“La pedagogía debe saber distinguir lo que es una adquisición para siempre –que es como definía la historia Tucídides– de lo que es puramente anecdótico e instantáneo. Yo creo que a la juventud hay que educarla en el conocimiento para siempre, en las grandes disciplinas, en aquellas cuyas consecuencias conocemos. No podemos experimentar.”
Las lenguas clásicas desarrollan la ”competencia lingüística, dialéctica, retórica, lógica, gramatical, filosófica y dialógica. Fíjese en lo que le acabo de decir. Podríamos incluir hasta la competencia legislativa, puesto que el lenguaje escrito del derecho también entra aquí.”
“No sólo se pone al alumno en contacto con la cultura antigua, sino que el trabajo de un texto le enseña a verbalizar la realidad, a representarse lingüísticamente el mundo”.
“El conocimiento de la filosofía política griega y de la cultura clásica latina, especialmente el derecho, es lo que ha fundado Europa. Nuestras raíces son exactamente eso, lo que nos diferencia de otras culturas. Renunciar a esos orígenes es adulterar nuestra propia identidad, pero sobre todo es ignorar nuestra propia historia, nos deja cojos, nos deja mancos”.
“Cuando perdemos de vista las llamadas Ciencias Humanas o del espíritu nos empobrecemos notabilísimamente, porque son las que nos dan nuestra identidad como seres humanos, las que nos dicen de dónde venimos, quiénes somos y adónde vamos”.
martes, 6 de abril de 2010
domingo, 4 de abril de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
TRUSENNA
Fíjaos en este video que he visto visitando el blog de otra profesora apasionada por el mundo clásico http://nausicanausica.blogspot.com/2010/02/lo-que-hicieron-unos-companeros.html
¿Interesante, verdad?
lunes, 1 de febrero de 2010
martes, 19 de enero de 2010
DE CONIURATIONE CATILINAE
Dificultades de escribir historia y presentación del tema de la obra.
Pulchrum est bene facere rei publicae, etiam bene dicere haud absurdum est: vel pace vel bello clarum fieri licet; et qui fecere et qui facta aliorum scripsere, multi laudantur. Ac mihi quidem, tametsi haudquaquam par gloria sequitur scriptorem et auctorem rerum, tamen imprimis arduum videtur res gestas scribere: primum, quod facta dictis exaequanda sunt; dehinc, quia plerique, quae delicta reprehenderis, malevolentia et invidia dicta putant. (...) Igitur, de Catilinae coniuratione quam verissime potero paucis absolvam: nam id facinus imprimis ego memorabile existimo sceleris atque periculi novitate. De cuius hominis moribus pauca prius explananda sunt, quam initium narrandi faciam.
Salustio, De coniuratione Catilinae III.Fuente: http://iessapostol.juntaextremadura.net/latin/textos_salustio.html
domingo, 3 de enero de 2010
¿Cómo felicitaban los romanos el año nuevo?

Traducción: Hostilio Flaviano saluda a su (amigo) Cereal. Te deseo un año nuevo próspero y feliz.
jueves, 31 de diciembre de 2009
DÍA DE AÑO NUEVO

La fiesta de Año Nuevo más antigua que se ha registrado se celebraba en la ciudad de Babilonia, cuyas ruinas se alzan cerca de la moderna ciudad de Al-Illah, en Irak. Se situaba a fines de marzo, en el equinoccio vernal o de primavera, esto es, al comenzar esta estación, y los actos festivos duraban once días. Los festejos modernos palidecen si se comparan con ellos. Los iniciaba un sumo sacerdote que, habiéndose levantando dos horas antes del alba y tras bañarse en las aguas sagradas del Éufrates, ofrecía un himno al dios local de la agricultura, Marduk, orando para pedir un nuevo ciclo de cosechas abundantes. Se pasaba la grupa de un carnero decapitado por los muros del templo, a fin de absorber todo contagio que pudiera infestar el sagrado edificio y, por extensión, la cosecha del ano siguiente. La ceremonia recibía el nombre de Kuppuru, palabra que apareció entre los hebreos casi al mismo tiempo, en su día de Reparación, o Yom Kippur.
Tanto desde el punto de vista astronómico como del agrícola, enero es el peor tiempo para comenzar simbólicamente un ciclo agrario o Año Nuevo. El sol no se encuentra en un lugar adecuado del cielo, como ocurre en los equinoccios de primavera y otoño y en los solsticios de invierno y verano, los cuatro acontecimientos solares que ponen fin a las estaciones. El traslado de este día sagrado se inició con los romanos.
Según su antiguo calendario, los romanos consideraban el 25 de marzo, comienzo de la primavera, como el primer día del año. Sin embargo, los emperadores y los altos funcionarios alteraron repetidamente la longitud de meses y años para ampliar el tiempo de sus mandatos. Las fechas del calendario guardaban tan poca sincronización con los hitos astronómicos en e! año 153 a.C., que para fijar con seguridad numerosas ocasiones de tipo público el Senado romano declaró el 1 de enero primer día del año. A continuación se produjeron nuevas alteraciones de fechas, y para iniciar de nuevo el calendario, el 1 de enero, en el año 46 a.C., Julio César tuvo que prolongar el año hasta 445 días, por lo que se conoce en la historia como “Año de la Confusión”. El nuevo calendario creado por César fue llamado, en su honor, calendario juliano.
Después de la conversión de Roma al cristianismo en el siglo IV, los emperadores siguieron organizando celebraciones de Año Nuevo. Sin embargo, la naciente Iglesia abolió todas las prácticas paganas (es decir, no cristianas), y por tanto condenó estas festividades como escandalosas y prohibió a los cristianos su participación en ellas. A medida que la Iglesia consiguió conversos y poder, planificó estratégicamente sus propias fiestas para competir con las paganas, en muchas ocasiones aprovechándose de su popularidad. Para rivalizar con la fiesta de Año Nuevo, el 1 de enero, la Iglesia estableció su propia festividad en la misma fecha, la Circuncisión del Señor, que todavía observan católicos, luteranos, episcopalianos y numerosas Iglesias ortodoxas de Oriente.
Durante la Edad Media, !a Iglesia se mantuvo tan hostil al antiguo Año Nuevo pagano, que en las ciudades y países predominantemente católicos esta celebración desapareció por completo, Y cuando periódicamente volvía a resurgir, quedaba relegada al olvido en poco tiempo y casi en todas partes. En cierta época, durante la Baja Edad Media. desde el siglo XI al XIII, los británicos celebraban el Año Nuevo el 25 de marzo, los franceses el domingo de Pascua, y los italianos el día de Navidad, que era entonces el 15 de diciembre; sólo en la Península Ibérica se observaba el 1 de enero. La aceptación general de esta fecha sólo data de los últimos 400 años.
lunes, 14 de diciembre de 2009
BANQUETE ROMANO

La diferencia de clases era palpable a simple vista, no sólo porque, obviamente, los más afortunados vistieran prendas de mejor calidad, sino porque el atuendo romano, a pesar de ser el mismo para todos los ciudadanos, tenía una serie de símbolos bien visibles que identificaban la clase a la que pertenecía su portador.